De la sociedad civil depende ganar el territorio electoral al 2024

El Dr. Jorge Villanueva Hernández analiza los distintos escenarios que se vislumbran en el próximo proceso electoral del 2024 a nivel nacional y en Puerto Vallarta
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Convicciones

Ya están las contendientes para el 2024, dos mujeres que de aquí a nueve meses tendrán que ir definiendo el modelo de país al que aspiran llevar a cabo.

La incógnita hasta este momento es: cómo será la verdadera manifestación de Claudia Sheinbaum, ya con el bastón de mando transferido por el soberano del Palacio Nacional.

Claudia Sheinbaum ha venido repitiendo que la cuarta transformación tendrá continuidad pero con sello propio.

Y esa es la gran incógnita, cómo entender la continuidad de un gobierno de violacion constante de la Constitución, por un presidente todo poderoso. Y de una “corcholata” ganadora que dice que va a imprimir su sello propio.

Preguntas esenciales: ¿Claudia tendrá sello propio? Y si lo tiene, ¿le permitirá AMLO que le desplacen el sello propio que él ha impuesto desde el 2018?

Y, por otro lado, ¿Xóchitl podrá en nueve meses lograr un territorio de “tierra” competitivo que pueda ganarle a Morena?

Estas dos incógnitas se irán develando día a día hasta llegar al proceso electoral del 2024.

Los movimientos territoriales del PRI, PAN y PRD no alcanzan para competirle a la estructura territorial que López Obrador fue creando durante estos 5 años.

Y es aquí donde surge la pregunta de mayor trascendencia para el 2024: ¿la Sociedad Civil tendrá la capacidad de realizar un movimiento territorial capaz de funcionar como maquinaria electoral para ganar en el 2024?

Y esto no depende de Xóchitl Gálvez, ni de los partidos de oposición. Esto solo depende de la Sociedad Civil y de su capacidad de organización.

Estamos hablando de la constancia de los próximos nueve meses, esto es muy diferente a convocarnos en un solo día y marchar.

EN LO LOCAL

En lo local es lo mismo, los partidos de oposición no tienen ni los números, ni el movimiento territorial, ni la presencia de una figura que pueda competirle a Movimiento Ciudadano, a Morena o a los números de Luis Mungia con el Verde.

Estas tres fuerzas pelearán por los mismos votos que pelearon en el 2021 e irán con todo; es decir, con tinacos, mochilas, cemento, despensas etcétera.

Y localmente la gran diferencia la puede marcar la clase media. Esos votos que no son moneda de cambio por dádivas electorales.

De tal forma que localmente de nosotros puede depender la definición del 2024. Y al hablar de nosotros es, de los que marchamos en el 2022 y en el 2023.

Somos quienes pueden hacer ganar al próximo presidente municipal y, por consecuencia, somos quienes podemos hacer perder a un candidato o candidata que no merezca encabezar el próximo Ayuntamiento de Puerto Vallarta.

Desafortunadamente la soberbia en la vida en general nunca ha sido buena compañera y mucho menos en política.

Aunque es muy habitual, casi es una regla, que toda aquella persona que se sube en un ladrillo de la política se allega de determinadas dosis de soberbia.

Vallarta en lo local lo está presenciando, partidos políticos que se enfrentaron en el 2021 y que lo único que lograron fue tener un contundente fracaso, hoy ante la irrupción de Xóchitl Galvez se creen entes empoderados y destinados a imponer candidaturas en cada municipio que va a entrar en competencia.

He podido constatar cómo ha ido cambiando la personalidad de los líderes locales, creen que todo está ganado, han dejado de tomar en cuenta que la suma de los votos obtenidos por PAN, PRI y PRD en las pasadas elecciones ni juntos alcanzarían para ser competitivos ante Morena, Movimiento Ciudadano o los verdes de Luis Munguía.

Y hoy empiezan a actuar como si se encontraran en los mejores tiempos, sobre todo en el PRI local.

La razón se va a ir imponiendo ante los sueños electorales allegados a altas dosis de soberbia. Ningún Municipio de este país es igual a Mexico nación. Y querer repetir esquemas de lo federal a lo municipal es un desvarío.

Si el frente opositor no entiende que la única opción que tiene es ir acompañado de la Sociedad Civil, el fracaso será inminente; es más, en Puerto Vallarta hay ciudadanos y ciudadanas que pueden tener una participación mejor y sobre todo más bien vista por la ciudadanía, que los líderes locales de los tres partidos de oposición del Frente.

El tiempo es un elemento infalible en la vida en general, pero lo es también en la política. Así es que veamos lo que sucede en el transcurrir de estos nueve meses.

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