“El poder es temporal, la vergüenza dura toda la vida”

0
195

Cuando se mandaron al senado las 23 propuestas de cambios a leyes y desaparición de organizaciones ciudadanas aprobadas en la cámara de diputados por la mayoría de Morena, sin mayor estudio, sin pasar por comisiones y muchos de los votos, sin leerlas siquiera, el líder del grupo parlamentario de Morena, Ricardo Monreal “aseguró” que de ninguna manera se iban a aprobar esas propuestas sin un estudio previo detallado.

Previo a esa reunión tuvieron todos los senadores, incluyendo a Monreal, una junta en Palacio Nacional, de donde salieron domesticados para aprobar todas las propuestas sin mayor estudio, cambiando de sede para neutralizar a la oposición y en una euforia colectiva, siguieron las instrucciones de su titiritero.

La sumisión de Monreal fue evidente, su actitud fue dócil y totalmente de obediencia a las instrucciones del presidente en turno, haciendo evidente el gran poder que tiene, usándolo únicamente para destruir a México.

La vergüenza de Monreal, después de haber tenido destellos de respeto a la ley es deplorable. Aparentemente se vendió por 30 monedas de oro como cierto personaje bíblico o por la promesa de un puesto a futuro. La cara de satisfacción de Monreal junto al presidente no se le veía durante todo el tiempo de su congelación política sufrida por su alejamiento de López Obrador. El tiempo lo aclarará.

Esas modificaciones propuestas vienen a engrosar un gobierno ineficiente y corrupto, que ha demostrado una enorme falta de capacidad en varias secretarias de estado con pendientes como escasez de medicinas, deficiente atención médica, calificación negativa en control aéreo, obras fallidas sin ningún control presupuestal, opacidad completa en el reparto de becas y beneficios, el huachicol de plácemes, y sobre todo, más de 165,000 muertes violentas en lo que va del sexenio, sin ningún éxito en el control de la violencia entre otras muchas fallas de este supuesto régimen de transformación.

La política en México que debería de ser la búsqueda de las mejores condiciones para la ciudadanía se ha vuelto como una pelea el lodo por lograr beneficios individuales del grupo de gentes detentando el poder temporal en funciones gubernamentales.

“El poder es temporal, la vergüenza dura toda la vida”.