El costo del progreso: Inversionistas Jaliscienses bajo la amenaza de odio y violencia en la Riviera Nayarit

Eduardo Valencia Castellanos, destacado inversionista, narra cómo la visión de los empresarios ha sido recompensada con injusticias y violencia
0
9776

Represión, persecución, odio, denostación, despojo de propiedades y hasta tortura, han sido la moneda de cambio por parte de los Gobiernos de Nayarit hacia todos los empresarios jaliscienses que contribuyeron a la construcción de la infraestructura turística que dio nacimiento a la Riviera Nayarit, la cual ha dejado millones de dólares al municipio y a la entidad.

Así lo narró en entrevista el empresario inmobiliario Eduardo Valencia Castellanos, quien se dice víctima del despojo de sus propiedades por parte del estado y la Fiscalía.

Como antecedente, Valencia Castellanos recordó que el nacimiento turístico de Bahía de Banderas y posteriormente de la marca Riviera Nayarit se dio gracias a la visión del empresariado jalisciense, en su mayoría asentado en Puerto Vallarta.

Dado que la topografía del puerto ya no permitía su expansión hacia el sur, se cruzó la frontera de Nayarit y se construyó el fraccionamiento náutico de Nuevo Vallarta, seguido por Bucerías y Punta de Mita, elevando exponencialmente la plusvalía de terrenos que “no valían nada”.

Todo esto, sin saber lo que se vendría después: una etapa de autoritarismo, en la que, una vez que se desarrolló el destino y el negocio, quienes se dijeron ahora dueños de la tierra se empeñaron en incriminar a los artífices del destino para perseguirlos y tratar de quitarles sus propiedades.

“Hay que recordar a quienes hicieron grande a Bahía de Banderas, y de no valer un peso a valer miles de millones de dólares el metro cuadrado. En primer término fue ‘El Patas Aldrete’ y Jorge Gómez Vázquez con Punta Mita, que luego invitaron a invertir a Fernando Senderos de Ciudad de México, lo mismo Daniel Chávez que detonó Nuevo Vallarta y los ‘Moller’ que descubrieron y desarrollaron Sayulita, y Felipe Tomé que le dio un gran impulso a San Pancho”.

“Gracias a nosotros tienen cobros de prediales bestiales, cobros de licencia de construcción, empleos bien pagados, en fin, una serie de beneficios. Y nos devuelven la moneda con ‘la maldita ingratitud’ de meternos a la cárcel, asesinarnos o eventualmente quitarnos nuestras propiedades a través de las instituciones del Gobierno”, enfatizó.

Valencia Castellanos reveló que no solo se tiene antecedente del Mega Operativo Nuevo Nayarit que inició hace un par de años con el Gobernador morenista, Miguel Ángel Navarro Quintero, y que es “la punta del iceberg”.

También en administraciones pasadas del exgobernador Roberto Sandoval y su Fiscal, Edgar Veytia, se ha buscado despojar a los empresarios de sus propiedades.

“Por ejemplo, Jesús Gallegos de La Tranquila también fue extorsionado y presionado por estas autoridades nayaritas. A Héctor Cárdenas Curiel le intentaron quitar sus terrenos de forma arbitraria. Lo mismo se dice de Felipe Tomé. Hay un antecedente muy grande de querer robar las propiedades particularmente de los tapatíos que invertimos de buena fe en Bahía de Banderas”, denunció.

Un odio histórico contra Jalisco

Atribuyó este actuar a un odio histórico de Nayarit, dado que antes de 1917, cuando el estado logró su independencia, era un cantón de Jalisco. Desde entonces, fuera de haber logrado prosperidad, solo han decrecido, viviendo a la sombra de los inversionistas de Jalisco, debido a malas administraciones.

En contraste, Jalisco ha sido de los estados más progresistas de México.

A pesar del odio, es Puerto Vallarta, Jalisco, el que sigue solventando el tema de logística con el Aeropuerto Internacional al que llegan los turistas.

En temas de salud, son los hospitales asentados en Jalisco los que reciben a pacientes nayaritas, entre muchos otros servicios, y se paga con represión.

“Nayarit, hasta antes de 1917, pertenecía a Jalisco y ellos han decrecido anualmente su Producto Interno Bruto (PIB) en los últimos 100 años de forma consecutiva. En contraposición, Jalisco es de los estados más progresistas, que más aporta a la Federación y que mantienen a estados incapaces e insolventes de forma permanente. En lugar de agradecernos y reinvertir en nuestro estado, nos pagan con represión y odio a los inversionistas de Jalisco”, concluyó.

Por lo antes expuesto, Valencia Castellanos invitó a todos los inversionistas del país a evitar poner en riesgo su capital abriendo negocios en la Riviera Nayarit y en el estado, ya que no hay certeza de inversión debido al autoritarismo que vive la entidad.

“Hoy, quien invierte en Bahía de Banderas tiene que estar mal de la cabeza”. advirtió.

jb

Isrrael Torres