Trump pide negociaciones urgentes para adquirir Groenlandia y asegura que no usará la fuerza

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Durante su intervención en el Foro Económico Mundial de Davos, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, demandó el inicio de “negociaciones inmediatas” para concretar la adquisición de Groenlandia.
El mandatario sostuvo ante la élite global que su país es el único capaz de resguardar dicho territorio, el cual pertenece actualmente a Dinamarca, socio de la OTAN.
El valor estratégico de “el hielo”
Trump fue enfático al señalar que la intervención estadounidense es vital para el futuro de la isla.
“Solo Estados Unidos puede proteger esta gigantesca tierra, este gigantesco pedazo de hielo, desarrollarlo, mejorarlo”, sentenció durante su discurso en Suiza.
Bajo esta premisa, el presidente insistió en su deseo de retomar las conversaciones de compra:
“Por eso quiero negociaciones inmediatas para volver a discutir la adquisición de Groenlandia por parte de Estados Unidos”.
El poderío militar y la renuncia a la fuerza
El líder estadounidense subrayó que ninguna otra nación posee la capacidad para garantizar la defensa de Groenlandia.
Para ilustrar su punto, hizo referencia a la reciente operación militar en Venezuela ocurrida el pasado 3 de enero.
“Somos una gran potencia, mucho más grande de lo que la gente cree. Creo que lo descubrieron hace dos semanas en Venezuela”, afirmó Trump.
A pesar de presumir su capacidad bélica, el mandatario aclaró que no tiene intención de tomar la isla por la fuerza, aunque recalcó que la “propiedad” es indispensable.
“Probablemente no conseguiremos nada a menos que decida utilizar una fuerza excesiva, con la que, francamente, seríamos imparables, pero no lo haré”, matizó.
Agregó que esta es, probablemente, su declaración más relevante, ya que despeja los temores de una invasión.
“No tengo necesidad de utilizar la fuerza. No quiero usar la fuerza. No usaré la fuerza”, reiteró.
Una “pequeña petición” a la OTAN
Trump envió un mensaje directo a las autoridades danesas y groenlandesas. Advirtió que, si bien una respuesta positiva sería valorada, una negativa tendría consecuencias en la relación bilateral:
“pueden decir que sí y lo apreciaremos; pueden decir que no y lo recordaremos”.
Para el presidente, la anexión de Groenlandia es una “pequeña petición” si se compara con las aportaciones históricas de EU a la OTAN.
“Nosotros hemos estado siempre al 100 por ciento con la OTAN cuando se ha necesitado, pero no estoy seguro de que (el resto de socios) estarán a la altura con nosotros”, recriminó, quejándose de que los aliados no pagan sus facturas.
Referencias históricas y críticas a Dinamarca
El mandatario recordó el papel de Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial, señalando la incapacidad de Dinamarca para defender su territorio frente a la Alemania nazi.
“Lo vimos en la Segunda Guerra Mundial, cuando Dinamarca cayó en solo seis horas de combate y fue incapaz de defenderse a sí mismo o Groenlandia”, apuntó para justificar la necesidad de la titularidad estadounidense sobre la isla.
“Europa no va en la dirección correcta”
En otro bloque de su discurso, Trump lanzó duras críticas hacia el rumbo del continente europeo. Aseguró que “Europa no avanza en la dirección correcta” y urgió a los líderes a corregir su trayectoria.
El mandatario intentó ligar el destino de ambas potencias: advirtió que si Estados Unidos cae, Europa lo hará también, pero que si los norteamericanos prosperan, los europeos se verán beneficiados.
Inmigración y gasto público
Trump arremetió contra la “sabiduría convencional” que, según él, ha provocado un aumento desmedido del gasto público en la región.
También criticó la “inmigración masiva sin control e infinidad de importaciones extranjeras”.
A pesar de sus críticas, apeló a sus vínculos personales.
“Amo Europa y quiero que a Europa le vaya bien, pero no está avanzando en la dirección correcta”, declaró ante la audiencia, recordando sus propias raíces europeas.
Finalmente, el presidente reprochó las políticas de energías renovables y el bajo presupuesto de defensa de los países europeos.
Concluyó señalando que, aunque la “fuerza excesiva” sería el único modo de lograr cambios en la alianza, ha decidido no emplearla.




