¿Trabajas el 2 de febrero? ¿Qué dice la LFT sobre trabajar el Día de la Candelaria en 2026?

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Este 2026, el calendario ha traído buenas noticias para los trabajadores mexicanos. El lunes 2 de febrero coinciden dos eventos importantes: la tradicional celebración religiosa del Día de la Candelaria y el descanso obligatorio estipulado por ley.
Aunque el festejo de los tamales y el “Niño Dios” no está contemplado como día feriado, este año el descanso oficial por la conmemoración de la Constitución se recorre a esta fecha, otorgando beneficios económicos especiales a quienes laboren.
¿Por qué es descanso obligatorio este lunes?
La razón no es religiosa, sino cívica. De acuerdo con el artículo 74 de la Ley Federal del Trabajo (LFT), la conmemoración del 5 de febrero debe recorrerse siempre al primer lunes de dicho mes.
En esta ocasión, el primer lunes cae exactamente el día 2. Por lo tanto, aunque el motivo oficial es el Aniversario de la Constitución, los mexicanos podrán disfrutar de sus tamales en un día de asueto legal.
Así se calcula el pago triple
Si tu patrón te solicita cubrir tu jornada laboral este lunes 2 de febrero, la ley está de tu lado. Al ser un día de descanso obligatorio, el pago debe ser superior al habitual.
El artículo 75 de la LFT es claro al respecto: los empleados no solo tienen derecho a su salario diario normal, sino a un pago doble adicional por el servicio prestado.
En términos sencillos: recibirás tu sueldo del día más dos veces esa misma cantidad. Esto suma un total de un pago triple por acudir a trabajar en día feriado.
El origen histórico: ¿Qué celebramos el 5 de febrero?
El feriado conmemora la promulgación de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos de 1917, un evento que definió el rumbo legal y social del país.
Este documento nació tras un periodo de intensa inestabilidad política derivada de la Revolución Mexicana. Años atrás, el país había sufrido la renuncia de Porfirio Díaz, el asesinato de Francisco I. Madero y la imposición de Victoriano Huerta.
Para restaurar el orden, Venustiano Carranza, entonces gobernador de Coahuila, lanzó el Plan de Guadalupe. Con la formación del Ejército Constitucionalista, logró desconocer el gobierno de Huerta y eventualmente provocar su renuncia en 1914.
Tras el triunfo del movimiento, se convocó a elecciones para formar un Congreso Constituyente. Los diputados se reunieron en la ciudad de Querétaro con la misión de redactar la nueva Carta Magna.
Finalmente, el 5 de febrero de 1917, Carranza promulgó la Constitución en el Teatro de la República. El texto entraría en vigor formalmente en mayo de ese mismo año, sustituyendo a las leyes anteriores.
La importancia de nuestra Carta Magna
Aunque México tuvo constituciones previas en 1824, 1835 y 1857, el texto de 1917 es la Ley Suprema que rige actualmente la vida pública nacional.
Este documento se compone de 136 artículos y 19 transitorios. Su estructura se divide en nueve títulos que abarcan tanto la parte orgánica como la dogmática del Estado.
Entre sus aportes más valiosos garantiza derechos fundamentales como la educación, el trabajo digno y la libertad de expresión, además de establecer la división de poderes.
Finalmente, cabe destacar su artículo 39, el cual subraya que “la soberanía nacional reside esencial y originariamente en el pueblo”.
Esto garantiza el derecho inalienable de los mexicanos a modificar su forma de gobierno para su propio beneficio.




