Se rebelan contra Putin y hay tensión en Rusia

0
409

Diversas ciudades rusas se encuentran en alerta ante un posible levantamiento armado contra las fuerzas armadas de ese país, ya que, aparentemente, este viernes 23 de junio el jefe de los mercenarios Wagner, Yevgeny Prigozhin, habría llamado a un motín en el que presuntamente murieron 2 mil de sus combatientes de manos del Gobierno de Rusia.

La provocación contra Vladímir Putin se da en medio de la guerra entre Rusia y Ucrania, ya que, el líder del Grupo Wagner, se habría declarado en rebeldía contra el Ministerio de Defensa de dicha nación, y buscaría derrocarlo a toda costa. Incluso, afirma haber derribado un helicóptero ruso.

“Ahora mismo un helicóptero abrió fuego contra una columna de civiles, fue derribado por los efectivos de Wagner”, afirmó Yevgeny Prigozhin en un audio publicado en su canal de Telegram, no obstante, el Gobierno ruso catalogó de “una provocación informativa” y que no es real la declaración.

En un impresionante despliegue, una caravana de vehículos militares ha irrumpido en las calles de Moscú y otras ciudades, en un enérgico esfuerzo por salvaguardar el Misterio de Defensa de Rusia y los importantes edificios gubernamentales.

En medio de esta ofensiva, que el Ministerio rechazó haber autorizado, el líder de Wagner ha lanzado una audaz promesa de respuesta para restaurar la tranquilidad en el país. Este desafío representa el desafío más significativo al que Putin se ha enfrentado desde febrero de 2022.

Con determinación, el líder declaró que irá “hasta el final”, incluso si eso significa “destruir todo” lo que se interponga en su camino. Este despliegue de fuerza amenaza con sumergir al país en una espiral de conflictos sin precedentes.

El comando del grupo Wagner ha anunciado la necesidad de detener a aquellos que ostentan cargos militares en el país. En su mensaje, instó a no oponer “resistencia” a sus milicianos, advirtiendo que serían considerados “una amenaza” y serían eliminados de inmediato, incluyendo cualquier intento de bloqueo en su camino.

 

Efrén Urrutia