Telcel, BBVA y Corporativo Legaxi cómplices de acoso

Un corporativo de cobranza denominado Legaxi lleva tres semanas llamando día y noche a un número de teléfono celular (Telcel) intentando cobrarle a una persona de nombre Omar Hernández un adeudo con el banco BBVA.
Las primeras llamadas al teléfono celular del usuario fueron hechas por gestores de cobranza a los cuales repetida e invariablemente les aclaró que la dueña del aparato celular, desde hace más de 7 años, era una persona moral muy distinta a la persona física que buscaban para el cobro.
Ese primer día en que empezó el acoso, también hicieron llamadas utilizando grabaciones o robots programados para fastidiar y molestar al usuario del aparato celular, quien ostenta un cargo de alta dirección empresarial privada.
Después de un rosario o batería de llamadas, ese primer día del acoso, uno de dichos gestores se compadeció y sugirió a la víctima que, si deseaba librarse de las molestias, debía llamar a “Soluciones BBVA” al número telefónico 5510548020.
Después de repetidos intentos por encontrar la opción adecuada para ser atendido en “Soluciones BBVA“, finalmente un asesor de servicio y atención a clientes escuchó los lamentos y las súplicas de la víctima, pero le aclaró que sólo iba a levantar el reporte y a asignar el folio DR585 a la queja; pero que de ninguna manera estaba en posibilidades de resolver el problema.
El asesor aseguró que, con ese folio, en 24 o un máximo de 72 horas, el problema quedaría resuelto porque los ejecutivos del banco ordenarían la baja en los sistemas de cobranza de Legaxi y de BBVA y con ello terminarían las molestias generadas por el acoso.
Sobra decir que en Telcel fue imposible encontrar un apoyo para el usuario, mismo que les mostró que el número que le habían asignado, a pesar de tratarse de un contrato tipo empresarial y no individual, estaba siendo bombardeado con llamadas de cobranza a un extraño llamado Omar Hernández, lo cual hacía presumir que dicho número había sido repetido, clonado, falsificado o intervenido.
Después de una semana entera de acoso día y noche por parte de los agentes y robots del Corporativo Legaxi, el usuario, al borde de la desesperación, acudió a la sucursal de BBVA para exigir una solución inmediata al acoso de cobranza indebida impulsada por el banco, encontrándose con la sorpresa de que tampoco podían hacer nada para resolver su problema a pesar de su buen historial como cliente de dicho banco.
Al día de hoy, viernes 23 de octubre, las llamadas buscando al tal Omar Hernández no cesan y la víctima sabe que no cuenta con ningún recurso para detener el daño patrimonial y psicológico causado por este acoso de Telcel, BBVA y Corporativo Legaxi.
Esto pasa en nuestro país, México, ante la complacencia de las autoridades que permiten estos abusos y fomentan la arbitrariedad e impunidad de estas empresas privadas.
YM




