Tecla 7/6 Asesinato como expediente, no como justicia

Tecla 7/6    Asesinato como expediente, no como justicia
  Si el periodismo es expresión de la democracia, los asesinatos de periodistas manchan con sangre la democracia. Si las instituciones públicas que deben de dar certeza de investigación y de justicia no sólo no lo hacen, sino que las víctimas se multiplican, son expresión de impunidad.  Si el presidente, los gobernadores, los alcaldes, los diputados, los senadores, hablan de agravios a la sociedad con los homicidios de periodistas, hacen de posturas públicas expresiones tardías. El clamor social que no tiene eco gubernamental. Si el Estado de Derecho fuera real y la justicia no fuera un cuento de hadas, no se tendría la pesadilla violenta que a ritmo de tableteos de pólvora se lleva la vida de periodistas. Si hay disparos es por que hay quien jala del gatillo, pero en el sistema político corrupto y corruptor que nos rige no hay responsables. Si hubiera justicia no habría impunidad, cruz tras cruz. Si hubiera mas días, Javier Valdez, corresponsal de La Jornada en Sinaloa, tendría mas soles. Pero ayer lo mataron. El 2017 asoma un año d mas tragedias y de mas impunidad. Las cruces se van sumando. Las de Miroslava Breach, de Filiberto Álvarez, de Max Rodríguez, de Ricardo Monluí, de Cecilio Pineda. Y anoche mismo, en Autlán, Jalisco, se reportaba el criminal atentado contra la subdirectora del semanario el Costeño, Sonia Córdova y su hijo Jonathan, los que no sobrevivirían al impacto de las balas. Javier Valdez, había advertido: nos rebasa censura y represión de políticos, narco y policía. Y ayer lo mataron.  El asesinato como expediente, no como justicia.  La semana pasada medios del país y del extranjero hicieron ver su preocupación y denuncia por el clima de violencia que se cierne sobre el periodismo, y dejaron en claro lo ineficaz de instituciones e instrumentos creados por el gobierno para ver por periodistas. Sin embargo la respuesta gubernamental dada pareciera que fue recibida por criminales para cobrar mas vidas en medio de la mas descarada impunidad.  El asesinato como expediente, no como justicia. La madre que fue violada con su hija de escasos 13 años y su bebé asesinado de un balazo en Puebla, cómo pueden darse tan atroces hechos, si es que no hay impunidad. La activista Miriam Elizabeth Rodríguez Martínez, que fue asesinada en Tamaulipas por el hecho de haber sido voz de otras madres angustiadas y por buscar a su hija secuestrada, a la que encontró pero ya sólo sus restos, ante la completa indiferencia gubernamental. Miriam cuando buscó protección, sólo le alargaron por días la muerte. "Fue una persona a San Fernando, un policía, y me dijo que él iba a estar encargado, pero yo no he visto (vigilancia), el viernes para ser exacto a las cuatro de la mañana le hablé como 30 veces (y) no me contestó. Entonces, ¿cuál seguridad?", dijo días antes de morir la víctima, asesinada el 10 de mayo, relata El Mañana de Nuevo Laredo. Los hechos violentos nos sacuden. Los hechos violentos, nos agravian. Los hechos violento nos duelen. La impunidad nos sigue generando mas rabia. Y cuando suceden asesinatos como los del bebé, de activistas sociales y de periodistas, se exhibe un estado sin justicia de cara a la sociedad en su conjunto mas que si una profesión o labor es de riesgo o no, y con conductas criminales que escalan a lo inimaginable y por tal mas condenable el violento escenario que ofende. El asesinato como expediente, no como justicia. La sangre corre, la impunidad se ríe. A los expedientes en blanco, los rezos. Por justicia la larga fila de cruces. Se dice en tono solidario, ni uno mas, ni un periodista mas asesinado. Pero ante la lacerante realidad, ¿en verdad quién lo cree? Y sobre todos, quién lo escucha.
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