TECLA 7/6 La partida

Con esposa embarazada, con un hijo de escasos tres años, el 4 de marzo de 1991 este tundeteclas llegaría a Los Cabos. Cualquiera hubiera pensado, destierro. Las condiciones de Los Cabos eran toda promesa de futuro, pero con un presente de verdadero martirio. No se llegaba a 30 mil habitantes, con el núcleo urbano dividido en dos ciudades, con 30 kilómetros de por medio. Es decir, ¿cuántos habitantes para San José del Cabo, ¿cuántos para Cabo San Lucas? ¿cuántos para Cabo del Este (este último punto para hacer más dramática la realidad de aquel presente, a cien kilómetros de distancia)?

Llegué, como se dice –como tantos otros— con una mano adelante, y otra atrás. A tal punto que había que hacerla de voceador.

Aquel 4 de marzo –hace 28 años— iniciaría, no obstante, la construcción de todo el emporio de comunicación que es nuestra casa editora ya con periódicos, radio FM y televisión abierta, edificando ya la cuarta gran plataforma de la empresa. Somos historia haciendo presente, forjando más mañanas.

No habíamos cumplido ni dos años con Tribuna de la Bahía –hoy dirigido por Noemí Zamora de todo compromiso periodístico y social en Puerto Vallarta–, cuando Fernando González Corona, en ese entonces, propietario del único producto del corporativo, Tribuna de la Bahía, debió de haberse parado una y otra vez, solo, acaso acompañado de su compadre Raúl López en la parte alta del Club Cascadas de Baja.

Había llegado, Fernando, a comercializar el desarrollo turístico frente a El Médano. No tengo claro, si Fernando llegaría a Los Cabos en 1990, pero lo que vería sería del todo potencial vigoroso, y si, que Raúl López al conocer que ya tenía Tribuna de la Bahía, le insistiría por un diario en Los Cabos. Por este legendario ejecutivo del tiempo compartido en Los Cabos, Tribuna, aquí, comenzaría a tener mención.

Y aquí nos venimos. La familia partiría de Puerto Vallarta ese cuatro de marzo. Más lo difícil no era encontrarse con las condiciones de Los Cabos –ni cines en ese momento–. A Fernando al poco tiempo se le ocurriría irse a la política. Y ahí te ves. Vinieron las presiones no sólo de a quién y en dónde vender ejemplares de Tribuna de Los Cabos, cómo pagar la nómina, proveedores. La noche se hizo larga. Por las presiones de tal escenario y realidad, a este tundeteclas le saldrían un tipo de llagas en las manos –guácatelas, vamos le salía pus. Y un gran médico de la familia, en aquel, entonces, diagnosticaría que este tundeteclas tenía síndrome de depresión, ¿te acuerdas médico? Es decir, estaba pelas–.

Pero, al final del túnel siempre hay luz.

Se le dio duro.

El periodismo que se proponía en Tribuna de Los Cabos comenzó a ganar la calle, a pagar la nómina,  no tener broncas con Hacienda ni con proveedores. Con recursos propios llegarían las rotativas, bienes. Empezaba la era de una gran marca: Tribuna. Del periódico a una empresa periodística. Se pudieron contratar a correctores, prensistas, formadores, redacción, agencias de información.

Siete años después, regresaría Fernando.

La maldición de la ausencia había terminado. Ya no se pararía para ver el escenario desde la parte alta del Club Cascadas, ahora lo hacía desde Villa del Palmar, que sumaría al tiempo (con sus socios Luz María Torres y Owen Perry) Villa La Estancia y Villa El Arco –más de un mil habitaciones–.

Con aquel día del reencuentro, el escenario se abrió. Pasaríamos a ser propietarios de un porcentaje importante de la empresa.

Cuando Fernando presentaría ante su familia a este tundeteclas como su socio, en el ala de comunicación, muchos días oscuros de aquel túnel tuvieron sus luces. No se es socio de una empresa en rojo.

Hoy, Fernando, mira desde la parte alta en el corredor turístico con Garza Blanca (su nuevo sello turístico) y Villa La Valencia (de Villa Group); este tundeteclas por su parte desde el nuevo edificio de Compañía Periodística Sudcaliforniana –CPS) en San José del Cabo con Tribuna, Radiante FM y en breve Tv Mar (en el Canal 10.1) para todo Los Cabos.

Hubo la oportunidad de forjar un tiempo nuevo, no destierro. Tomamos, no esperamos a que la oportunidad de enfrente nos gritara, “aquí estoy”.

A la partida, hoy, finalmente, habrá otra.

Finalmente, la historia compartida tiene que ver con el título: La Partida.

Un Rojo llegó de Vallarta a Los Cabos. Ahora un Rojo se va hoy de Los Cabos a Puerto Vallarta, ya envestido como líder de lo que será la cuarta gran plataforma de nuestro corporativo de comunicación.

Pasó de formador a reportero, de reportero a Jefe de Información de Tribuna de Los Cabos, de jefe de información a director de Tribuna Digital, de director de Tribuna Digital a Director de Tribuna de Los Cabos, dejando una empresa de números negros. Dejar para emprender.

Un abrazo a Ángel de Jesús Mora Rojo.

Por mejores tiempos.

Por siembras todas de convicciones permanentes.

Por cosecha al tiempo.

No hay túnel. Hoy los tiempos abrazan nuevos tiempos.

A pisar fuerte, Ángel de Jesús.

Semilla que ha germinado.

Tu vuelo de águila ha iniciado.

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