¿Señora o señorita? Simplemente mujer

Nos han enseñado desde la primera infancia a iniciar una conversación con una mujer de dos maneras; si vemos que es una joven, el apelativo que nos han dicho que es el correcto, es el de señorita, si es una mujer adulta, nos han enseñado a decirle señora. No cuestionamos el porqué de esa diferencia, simplemente seguimos el patrón que hemos venido escuchando durante toda la vida, lo vemos normal.

Las construcciones sociales en las que hemos sido educados están basados en estereotipos sexistas que hacen una clara diferenciación en dos grandes grupos: el primero tiene que ver con la edad: joven o vieja, esta es aparentemente visible y por lo tanto no la cuestionamos; y el segundo tiene que ver con la presunta actividad sexual de la mujer: señorita o señora, en esta realmente no sabemos si la mujer tiene o no actividad sexual.

Edición impresa digital aquí