Salvador Lares Vivir con parkinson

Paloma Villanueva

Ciudad de México.-
“Lo peor es irse a dormir, ustedes pueden acostarse y pueden girar muy padre, pero cuando tienes parkinson, como te acostaste, así te quedas, moverte es muy complicado”, así describe Salvador Lares el signo más característico de su enfermedad.
Contrario a lo que se cree, sólo el 40 por ciento de los pacientes con enfermedad de Parkinson presenta temblores, en el resto de los casos, el signo predominante es la rigidez.
Cuando tenía cerca de 45 años, Salvador empezó a padecer trastornos del sueño, pérdida del olfato y cansancio excesivo; pero eran síntomas tan generales que los ignoró, hasta que un día su pierna derecha dejó de responder y empezó a cojear.
“Yo daba clases de baile, de salsa, daba dos o tres piruetas seguidas y de repente ya no podía dar ni una sola vuelta, empecé a encorvarme, empecé a caerme. Lo qué más me agobia de mi enfermedad es que me llevó a perder mi empleo, yo amaba el baile, mi cuerpo; el parkinson me quitó eso”, relata.

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