De remate… Año Nuevo, prepárese para recibir

 

El último día del mes, el último día del año. Ya la Navidad quedó atrás, no sé cómo, pero salimos. Regalos, compras, cena, bebida, ya salió. Entre ahorros y aguinaldo, salió. Entre abrazos y buenos deseos, se llegó la Navidad y se fue la Navidad. Adiós al mes de dar. Hoy es diferente, hoy es cómo decir; llegué y parece que saldré. No sé como pero parece pisaré un Año Nuevo. Para algunos será un gran logro, para otros será sólo un motivo de fiesta, para otros aunque son los menos un simple día más. Pero al final de cuentas llegó el mes de recibir –el problema es qué-.

Diciembre un mes excelente para cerrar los años, llenos de fe, de esperanza, de entusiasmo, de positivismo, de armonía, de ilusiones y de tantos propósitos. Sin duda la forma ideal para cerrar el año y encontrarte con enero, con un año diferente. Diciembre es esa noche loca de copas, esa en la que estas tan extasiado que no te mides para tomar, y peor aún que ni siquiera pensaste en un conductor designado. Enero es donde despiertas con esa cruda infernal y te das cuenta que bebiste demas, donde te das cuenta que no estabas ni para beber demasiado, ni mucho menos del caro.

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