Reflexiones cotidianas Viene la muerte cantando

Los mexicanos somos muy dados a festejar la muerte, hacer de ella una heroína o a burlarnos de ella, aunque en el fondo existe un tremendo temor a su arquetipo. En México se suele mostrar a la muerte  con diversos rostros y ropajes, principalmente sonriendo y con trajes vistosos. Fue el grabador y dibujante José Guadalupe Posadas quien le puso rostro y personalidad.

A través de las calaveras, Posada interpretó la vida y las actitudes sociales del pueblo mexicano, representados en sus grabados con calaveras vestidas de gala, calaveras en fiesta de barrios, en calles urbanas, en las casas de los ricos. Dibujó calaveras montadas a caballo, en bicicleta, con las que señalaba las lacras, la miseria y los errores políticos del país. Es el caso original de La Catrina o La Calavera garbancera, retomada años después por Diego Rivera, el grabado representa una burla de los indígenas enriquecidos durante el Porfiriato que despreciaban sus orígenes y costumbres, copiando modas europeas.

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