Reflexiones cotidianas Los maestros vivos

Uno de los últimos maestros auto realizados o, podría decirse, iluminados o con gran sabiduría es el Dalai Lama. Este como otros grandes maestros ya vienen desde pequeños con la sabiduría latente en su interior. Para los tibetanos, la encarnación o reencarnación es posible y lo convierten en realidad. No es sólo una creencia. Cuando muere el lama mayor, los dirigentes budistas saben que pronto nacerá y se eligen a quienes deben descubrir al nuevo Lama. Basados en las ideas de la reencarnación y el valor de la mente humana como fuente de todas las cosas, los budistas saben que los seres que completan el viaje con éxito son los llamados Bodhisattvas. Dentro de ellos destacan los tulkus, quienes han trascendido la influencia del karma y controlan el tiempo y lugar de sus futuros nacimientos. Dalái lama sería una de estas criaturas luminosas.

Para los budistas del Tíbet, Dalái Lama este ser supremamente iluminado que logra manejar su dinámica eterna en el universo. Por tanto, no sólo muere, sino que practica la muerte y el renacimiento de manera consciente. En el momento de morir, hay una transferencia de la conciencia hacia una de las formas de Buda y la reencarnación siguiente sería a propia elección, esto es, elige el cuerpo en el cual renacerá.

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