Reflexiones cotidianas La envidia, dolor terrible

“La envidia es mil veces más terrible que el hambre, porque es hambre espiritual”. Miguel de Unamuno (1864-1936) Filósofo y escritor español.
La envidia es otro de los siete pecados capitales, una legión de egos que es demasiado pernicioso para el desarrollo espiritual. Los diccionarios no alcanzan a describir toda la maldad o la ponzoña que encierra en su interior. Es más que un ´sentimiento de tristeza o enojo que experimenta la persona que no tiene o desearía tener para sí sola algo que otra posee´, o una tristeza o pesar del bien ajeno o deseo de algo que no se posee, como lo describe la Real Academia Española. .
La envidia es un «yo» que tiene que ver con el miedo y surgió por el dolor del bien ajeno. Este defecto enseña a vivir y a fijarnos en la vida de los demás, olvidándonos de la nuestra. Exalta negativamente los valores de los demás, por temor a no poseer ciertas virtudes y por lo tanto a ser rechazados, a no ser queridos. Tal parece que la envidia es el resorte secreto de muchas, por no decir, todas las acciones humanas.

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