Reflexiones cotidianas La divina Comedia, últimas reflexiones

Ese maravilloso viaje que Dante describe en su Divina Comedia, como señalé anteriormente fue un viaje a su interior y tan lúcidamente nos aparta una cartografía de esos tres mundos internos: el infierno, el purgatorio y el paraíso. El infierno con sus nueve círculos infernales, el purgatorio se divide en Antepurgatorio, Purgatorio y Paraíso terrestre. Estos a su vez se dividen en siete giros, en las cuales se expían los siete pecados capitales: soberbia, envidia, ira, pereza, avaricia, gula, lujuria.

La estructura del purgatorio es peculiar a la del Infierno, pues si aquel es un abismo este es una montaña, y por ella deben ascender Dante y su guía. El orden de las penas sufre un giro muy inesperado: el camino de Dante va del pecado más grave al más leve. Cada giro tiene un custodio angélico, y son precisamente los ángeles de la humildad, de la misericordia, de la mansedumbre, de la solicitud, de la justicia, de la abstinencia y de la castidad; en cada giro, además, los que expían las culpas tienen ante sí ejemplos del vicio castigado y de la virtud opuesta.

Edición impresa digital aquí