Reflexiones cotidianas Filosofía del sueño III

Reflexiones cotidianas    Filosofía del sueño III
    Del mismo modo en que un pájaro vuela en el cielo al amanecer y que vaga por las alturas en busca de comida, a lo largo del día, tiene un completo descanso en su nido en el árbol durante la noche, también el Jiva o alma individual, después de vagar en el denso bosque de los objetos sensuales todo el día, va a su morada llamada Karana Sharira (cuerpo causal) y goza de la felicidad del Sushupti o sueño profundo. El hombre trabaja duro durante el día de modo de obtener lo que más merece. Es sacudido de acá para allá por las dos corrientes y trajines de la vida. Por lo tanto, se cansa. La naturaleza lo toma en su regazo a la noche para aliviar sus nervios cansados y su cerebro, lo refresca y le provee energía nueva y vigor de modo que pueda continuar con sus actividades al día siguiente.
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