Reflexiones cotidianas El sabio y el necio

Reflexiones cotidianas    El sabio y el necio

Todos en esta vida nos hemos topado con personas necias o bien hemos adoptado el papel de necios o tercos en algunas o varias circunstancias. Un dicho popular dice: El sabio se disculpa de sus errores y corrige, el necio culpa a los otros. Es verdad, un sabio es humilde y sabe reconocer y pedir perdón cuando cometió un error.

En la Biblia se describe esta diferencia: En Mateo 7:24-27 el Señor Jesús habló sobre un hombre sabio y sobre un hombre necio.

Según los versículos 24 y 26, ambos hombres construyeron una casa. De acuerdo con Mateo 7:24 y 26, ambos edifican una casa, la gran diferencia es que el necio lo hace sobre la arena, mientras el hombre sabio la edifica sobre la roca.

Cuando se viene una tormenta creció el río y se llevó la casa del hombre que la construyó en la arena. Por lo tanto, no se puede decir que el problema del necio es la IGNORANCIA.

El hombre sabio es el que vive y actúa de acuerdo a lo que sabe y conoce lo que es verdad y es correcto. Juan 13:17. El hombre necio es aquel que sabiendo hacer lo bueno no lo hace. Santiago 1:22-25.

El necio no es solo un insensato, es también un tonto. No es tonto por falta de capacidad mental, sino porque no usa las capacidades que tiene. Un necio puede ser una persona muy inteligente.

Un necio puede tener un alto CI (Coeficiente Intelectual). Un necio puede no ser en absoluto un débil mental. Un necio puede tener la fortuna de poseer la mejor materia gris (en el cerebro). Una persona es necia, no porque no pueda pensar y razonar, sino porque piensa y razona mal.

Un hombre sabio puede tener falta de capacidad mental, pero es lo suficientemente inteligente como para escuchar  

El sabio Salomón dice acerca de los necios lo siguiente:  “Como la nieve no es para el verano ni la lluvia para el tiempo de la cosecha, tampoco el honor es para los necios.Guía al caballo con el látigo, al burro con el freno,  ¡y al necio con la vara sobre su espalda!  No respondas a los argumentos absurdos de los necios de acuerdo a su necedad, o te volverás tan necio como ellos.

Responde a los argumentos absurdos de los necios como merece su necedad,  o se creerán sabios en su propia opinión. Confiarle a un necio que lleve un mensaje,  ¡es como cortarse los pies o tomar veneno!  Un proverbio en boca de un necio,  es tan inútil como una pierna paralizada. 

Honrar a un necio  es tan absurdo como atar la piedra a la honda.  9 Un proverbio en boca de un necio,  es como espinas encajadas en la mano de  un borracho.

El patrón que contrata a un necio o a cualquier insensato y vagabundo,  es como un arquero que lanza sus  flechas al azar y a todos hiere.  Así como el perro vuelve a su vómito, así es el necio que repite su necedad. (Proverbios 26:1-11).

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