¿Qué está pasando en Vallarta con la basura? Claves de la crisis en la recolección

La recolección de basura en Puerto Vallarta dejó de ser un servicio cotidiano. Hoy refleja una crisis que mezcla dinero, decisiones políticas y operación deficiente. Lo que ocurre no surgió de un día a otro: se acumuló durante meses hasta romper la relación entre el Ayuntamiento y la empresa concesionaria Red Ambiental.
El punto de quiebre fue financiero. El gobierno municipal arrastra un adeudo de nueve meses con la empresa.
La cifra es de 240 millones de pesos. Este retraso no solo tensó la relación contractual, también impactó directamente la capacidad operativa de la concesionaria.
Aunque ambas partes plantearon esquemas de pago, los compromisos no se cumplieron. La empresa sostiene que la falta de liquidez volvió insostenible continuar con el servicio bajo las mismas condiciones.
El 23 de enero de 2026 marcó un antes y un después. Red Ambiental redujo operaciones y dejó de cubrir varias rutas.
Desde entonces, la basura comenzó a acumularse en colonias, zonas turísticas y puntos de alta afluencia. Habitantes reportan retrasos constantes y contenedores saturados.
El recorte alcanzó hasta un 30% del servicio. La consecuencia es visible: calles con residuos, afectación a la imagen urbana y presión en una ciudad que depende del turismo.
El Ayuntamiento respondió con medidas emergentes. Sacó camiones propios para cubrir rutas y contener el impacto.
También reiteró su intención de pagar y mantener el diálogo. Sin embargo, reconoce limitaciones financieras que han impedido regularizar la situación.
Las acciones han sido paliativas. El servicio no se ha restablecido por completo y la incertidumbre continúa.
El problema escaló. Red Ambiental anunció que suspenderá operaciones en Puerto Vallarta el próximo 31 de marzo.
A este escenario se suma un factor crítico: el inicio de la Semana Santa el 29 de marzo. Con la llegada masiva de turistas, la generación de residuos se dispara y la presión sobre un sistema ya colapsado aumenta.
El resultado puede ser una tormenta perfecta: basura acumulada, riesgos sanitarios y una ciudad que, en plena temporada alta, no logra sostener sus servicios básicos.
Egresada de la licenciatura en Letras Hispánicas por la Universidad de Guadalajara. Edito textos y soy periodista digital desde 2014, enfocada en temas políticos y culturales a nivel local, nacional e internacional.




