PREVENCIÓN ANTE TODO

Lic. Marisol Madero Plascencia

La palabra linchamiento -la palabra misma nos manda a la tradición anglosajona- es el hecho de que un grupo de manera abusiva ataque a una sola persona y la mate, puede tener motivos religiosos, étnicos, de miedo colectivo, o puede ser parte simplemente de una tradición nacional. Sin embargo, en nuestro país las motivaciones son completamente distintas. El linchamiento es un fenómeno que tiene características altamente violentas, se dan con mucha celeridad, o sea son muy rápidos, se realizan de manera espontánea y por autores anónimos. Una de las razones de los ciudadanos para decidir actuar en contra de la delincuencia a través de linchamientos es el hartazgo al que llegaron por la inseguridad, sin embargo, nadie en lo absoluto puede tomar la justicia por propia mano, no hay justificación alguna cuando es al Estado a quien le compete aplicar la justicia. Cuando un ciudadano o un grupo de ciudadanos deciden tomar la “justicia” por sus propias manos, se adentra en una serie de situaciones que incluso les puede costar la vida, se hacen participes de la descomposición social de la cual no saldrán tan fácilmente, el acto de unos cuantos genera un efecto domino y nos vulnera no solo como personas sino como país.

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