Postura

 

Ante la crisis en Venezuela, México ha asumido una postura que compartimos muchos ciudadanos.

A lo largo de la semana he visto algunas críticas en torno al planteamiento: dicen los críticos que México “no tiene calidad moral para descalificar al gobierno de Maduro”.

Discrepo de ello. Es cierto, el nuestro es un gobierno terrible. Está tapado en corrupción, se mueve con lentitud pasmosa en la búsqueda de soluciones para los problemas domésticos, no ha tenido tino para implementar una estrategia en contra de la delincuencia, para impulsar un modelo educativo eficiente ni para mantener la economía en una situación de competencia internacional.

También es cierto que el gobierno mexicano, encabezado por Peña Nieto, ha errado en la conducción de su política interna, y ha caído en la improvisación en materia de política exterior. México no ha dado pasos firmes ni contundentes en torno al bullying del gobierno norteamericano, y se muestra temeroso ante los embates de quien lo encabeza.

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