Menos de 5 mil pesos el metro cuadrado: así se “vende” el Playón del Llano a desarrolladores en Nayarit

Terrenos recuperados por el Megaoperativo Nuevo Nayarit serán explotados bajo un modelo de capitalismo de Estado, sin vender la tierra
0
288
Playón del Llano

Con precios por debajo de los 5 mil pesos por metro cuadrado, el Playón del Llano, en el municipio de Compostela, se perfila como una de las zonas estratégicas de desarrollo inmobiliario y turístico que el Gobierno de Nayarit planea explotar económicamente, tras la recuperación de predios mediante el Megaoperativo Nuevo Nayarit.

Así lo informó el jefe del área jurídica del Gobierno del Estado, Gabriel Camarena Morales, quien detalló que, además de los terrenos del Playón del Llano, también serán desarrollados Minas y Venados, en Lo de Marcos, así como una torre de departamentos ubicada sobre la avenida Cocoteros, en Nuevo Vallarta, municipio de Bahía de Banderas y ya también terrenos en costa Canuva, ahora nauca en el que el gobierno ya recibe el 18 % de las ganancias.

De acuerdo con las proyecciones oficiales, el proyecto turístico de Lo de Marcos, que contempla la llegada de dos hoteles, villas y diversas amenidades, podría generar hasta nueve veces su valor comercial actual.

En tanto, el condominio de Nuevo Vallarta, que fue recuperado tras haber sido despojado a un extranjero, se estima que duplicará su valor, mientras que el polígono del Playón del Llano podría multiplicar hasta cuatro veces su valuación.

Es precisamente el Playón del Llano, conformado por ocho predios, el que ha revelado el valor promedio al que se está cotizando el metro cuadrado de estos terrenos próximos a desarrollarse.

La superficie total del Playón del Llano es de 658,733.15 metros cuadrados, equivalentes a 65.87 hectáreas, con un valor comercial estimado superior a los 2,384 millones de pesos.

El precio promedio por metro cuadrado es de 3,620 pesos, cifra que, según Camarena Morales, se mantiene dentro de rangos competitivos frente al mercado inmobiliario de la Riviera Nayarit.

Los predios se distribuyen de la siguiente manera:

Chaparrales 1 y 2, con 95,500.04 m² cada uno; Polígono 3.9, con 38,633.80 m²; Boca de Becerros Sur, con 249,155.55 m²; Anexo Las Cabras, con 34,825.67 m²; Tortugas, con 56,511.73 m²; Ciruelos, con 34,306.65 m²; y Pinares, con 54,299.67 m².

Destaca Boca de Becerros Sur como el predio de mayor extensión, con casi 25 hectáreas, aunque también presenta el menor valor por metro cuadrado, estimado en 2,193 pesos. En contraste, Anexo Las Cabras registra el precio más alto, con 4,764 pesos por metro cuadrado, lo que refleja su vocación estratégica dentro del proyecto.

¿Capitalismo de Estado?

La estrategia del Gobierno de Nayarit no consiste en vender los terrenos recuperados, sino en utilizarlos como activos de inversión, bajo un esquema de capitalismo de Estado. A través del Fideicomiso Nuevo Nayarit (FINN) y del Fondo Soberano Nuevo Nayarit (FOSONN), los predios son transferidos a subsidiarias controladoras, y para cada desarrollo se crea una sociedad de propósito específico, en la que el Estado participa como socio.

En este modelo, el Gobierno conserva la propiedad de la tierra, mientras que los desarrolladores privados aportan el capital y la construcción. Un administrador certificado, designado por el Ejecutivo a partir de una terna, se encarga de gestionar el portafolio para mitigar riesgos y maximizar utilidades.

Por ley, el 51 % de las ganancias se destina a obra pública, mientras que el 49 % se canaliza al fondo de pensiones de los trabajadores, lo que, según el gobierno estatal, evita que el patrimonio público vuelva a perderse en manos privadas de forma irregular.

Influencias internacionales

Tanto el gobernador Miguel Ángel Navarro Quintero como el propio Camarena Morales han señalado que este modelo se inspira en sistemas de fondos soberanos internacionales, con referencias en Europa (Noruega), Medio Oriente (Emiratos Árabes Unidos) y Asia-Pacífico (Singapur), donde el desarrollo se basa en esquemas de inversión compartida entre el Estado y la iniciativa privada.

Dudas del sector empresarial

Pese a los resultados iniciales —entre ellos, la distribución de más de 50 millones de pesos en el primer año a trabajadores—, existe incertidumbre en un sector del empresariado, que de manera anónima ha expresado dudas sobre la viabilidad del esquema, particularmente por el hecho de no ser propietarios de la tierra, sino únicamente de la construcción.

Entre las inquietudes se plantea si el modelo podría derivar nuevamente en comodatos, como ocurrió con el extinto Fideicomiso de Bahía de Banderas (FIBBA), cuál sería el porcentaje real de ganancias para el Gobierno, por cuánto tiempo se otorgarían los derechos de explotación y si, en el futuro, podría justificarse otro megaoperativo de recuperación de terrenos, entre otras interrogantes.

JB

Google news logo
Síguenos en
Google news logo
Isrrael Torres