Periscopio Paranoia PEJEDENCIAL

Definida como una perturbación mental fijada en una o varias ideas nos resulta incomprensible que siquiera la o las tenga, es decir el carecer de idea alguna ya no permite tener esa perturbación, simplemente es imposible perturbar lo inexistente y así coinciden opiniones de expertos sobre el referido caso del Ejecutivo. Agregan y aseguran que es tan clara su carencia de ideas que es el sustento de su extremadamente pausado ‘hablar’, no puede dar continuidad a lo que se encuentra segmentado en su ‘proceso de expresión’.

Diversas formas de paranoia existen; la intimidatoria, la repulsiva, la de estancamiento, la incongruente y la esquizofrénica. En este mismo orden la primera agrava al ‘paciente’ por cohibirlo, atemorizarlo por el hecho de saberse que tiene que comunicar algo frente a un auditorio que lo puede cuestionar y se sabe incapaz para enfrentar esas preguntas y por consecuencia procede autoritariamente no permitiendo el ser cuestionado, recordemos ‘EL PRIVILEGIO DE MI SILENCIO’. La repulsiva tiene como característica a la total confrontación ante el acorralamiento de lo cuestionado, simplemente por el propio uso de la fuerza trata de sobreimponerse por el fuero que lo encubre; la de estancamiento claramente establece ‘lagunas’ entre sus palabras mientras angustiosamente busca alternativas de evasión y la incongruente es la que toma cuando sus comentarios de ‘respuesta’ nada tienen que ver con el tema cuestionado y muy frecuentemente se le oye.

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