Periscopio Las Dos Bocas de AMLO o tal vez más

La primera sólo habla de la incapacidad analítica, técnica y financiera para construir esa Refinería en el puerto con ese nombre en Tabasco, puerto marítimo, turístico, mercantil y petrolero en el Golfo. Insiste el PEJE en su obcecado proceder muy a pesar de reconocer que no existe nacionalmente la empresa que sea capaz y experimentada para su construcción, ni PEMEX ni el Instituto Nacional del Petróleo en paralelo a que se ha considerado el presupuesto oficial inicial asignado para ello insuficiente en un 66%, solo de $8,000 millones de Dólares estimando las empresas aptas para ello un costo superior a los $12,000 más lo que se ‘incremente’ durante su ejecución. El tiempo concedido para ello es de tres años lo que también consideran esas empresas no será menor a 5. Otros factores, ecológicos y orográficos argumentan también serias contradicciones en su viabilidad, seguridad y venideras inundaciones como ya ha sucedido años atrás; en un resumen de ideas solo coinciden en ser un gran error alimentar ese proyecto de la sencilla necedad del PEJEdente. Sobran argumentos relacionados con la vida útil del petróleo como combustible en vías de sustitución por alguno de los llamados ‘combustibles limpios’ anticontaminantes. Por los cuatro puntos cardinales se ven serios inconvenientes a la realización de este necio proceder que no es más que otra absurda PEJEndejada de este gobierno.

Bastante más lógico sería asignar parte de esos fondos para los estudios preparativos, de investigación y experimentales sobre el tema energético en su radical cambio actual y en los venideros años que enterrar esa suma que resulte un desperdicio y obsoleta antes de su iniciación y consecuente conclusión. Esta es una de las DOS BOCAS que hoy prevalecen en los temarios informativos tempraneros.

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