Pensamientos dichos… en voz alta Utopía de una región

 

 

De manera ordinaria las personas tenemos un trabajo en el cual nos desempeñamos de manera regular hasta por treinta años para lograr ser beneficiados con una jubilación que nos permita seguir sobrellevando esto llamado vida, en muchos casos las personas generan alguna empresa o negocio que, con perseverancia y visión se volverá exitoso lo cual es beneficio para ellos y para los empleados que tenga.

 

Pero esas son situaciones del mundo real, del mundo en el que las cosas pasan con esfuerzo, desvelos y mucho corazón, en un mundo donde hay que mojarse si llueve y en el que hay que tomar un sistema de transporte publico lento y sucio el cual parece, en ciertas ocasiones, actividades de turismo de aventura por el enorme riesgo que le ponen los choferes al mando de las unidades manejando a alta velocidad viendo su celular y bajo los influjos quien debe de que cosas.

 

Llegar tarde a nuestras actividades es impensable, de hacerlo, la reprimenda por parte de los “jefes” será implacable, el descuento por el día, las horas o los minutos de retraso será el castigo y si por motivos diversos es una reincidencia la perdida de nuestro trabajo será la consecuencia.

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