Pensamientos dichos… en voz alta Sayulita, un pueblo nunca mágico, siempre trágico

 

Aún recuerdo ese momento en que aparecía el mago de enorme sombrero, capa obscura, varita mágica, con una rara y sombríamirada, mirada que lograba darnos una sensación entre miedo, suspenso y risa, la parte más esperada de su acto era cuando al sonar de las palabras mágicas algo o alguien aparecía o desaparecía, ¿como lo hizo? Era la pregunta que todos los amigos que estábamos en el circo nos hacíamos, sin embargo, este maravilloso e infaltable personaje de lúgubre personalidad desaparecía dejándonos sorprendidos de haber visto algo que no lográbamos comprender, la magia.

 

Los pueblos originarios de México, esos donde lo que abunda es magia en sus tradiciones, en sus costumbres, en su gente, esos donde los espacios públicos se disfrutan por su calidez, por su diseño, esos donde se da uno gusto con su gastronomía, desde la más elaborada hasta esas sencillas maravillas que los puestos venden en las plazas, esos pueblos, donde barrer la calle aun es una bella costumbre una tradición ancestral, en donde los niños aun disfrutan de su entorno, en donde los recursos naturales son parte fundamental para su desarrollo, ellos son la esencia de nuestro país, ellos son los que hacen de todo México un país mágico.

Lo más visto