Pensamientos dichos… en voz alta Del desarrollo (urbano) a la madurez (como ciudad turística) Vallarta en venta

Vivimos tiempos en donde los cambios son enormes, vertiginosos, radicales, la humanidad ha transformado (positiva o negativamente) casi todos los espacios en donde se asienta con fines de vivienda o de explotación, así como en el en el medio natural, al grado de ser el culpable de la extinción de múltiples especies animales y vegetales.

La constante transformación del ser humano hacía con su entorno no solo se centra en los espacios que habita o en el medio natural que lo rodea, que lo cobija y del que, además,  se sirve y explota, sino que además lo hace hacia el interior de su tejido social en donde ha generado cambios abruptos, al grado de haber quebrantado, de manera casi irreversible, sus principios y valores más intrínsecos. Ese estado fluido y volátil de la actual sociedad, sin valores sólidos, vive en un ambiente de incertidumbre por la forma tan vertiginosa y rápida que se transforma, esto ha propiciado la debilitación de los vínculos humanos, lo que antes eran nexos potentes y solidos hoy son lazos provisionales, frágiles y esto es igual entre las personas como en su patrimonio.

 

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