Paz

“El mexicano puede doblarse, humillarse, “agacharse” pero no “rajarse”, esto es, permitir que el mundo exterior penetre en su intimidad”.

–Octavio Paz.

 

En el programa Explayarte, que transmite Radiante FM los jueves de seis a siete de la tarde, tuvimos oportunidad de hablar de Octavio Paz (1914-1998), único escritor mexicano ganador del Premio Nobel de Literatura, lúcido ensayista y deslumbrante poeta, hombre de claroscuros, figura señera, nos vienen a la mente 5 rasgos que lo definen; ente ellos, tres de sus principales obras:

  1. El Laberinto de la Soledad: Escrito en 1950, esta obra magistral de ensayo en lengua española es ineludible para comprender la esencia de la individualidad mexicana. Octavio Paz parte de una opinión trágica e irrevocable: en el ser mexicano está presente, aun después de muchas generaciones, el hecho de que se trata de un pueblo surgido de una violación, encarnada por Hernán Cortés y la Malinche; por eso, concluye, somos unos hijos de la chingada.
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