Pablo Lemus, gobernador bombero de Jalisco

En Jalisco, “el agua sucia se trata en casa” porque a los usuarios no les queda de otra ya que el vital líquido llega como el mundo del Gobernador: turbio.
A Pablo Lemus, Gobernador de Jalisco, México, hasta el agua no potable lo está ahogando junto con los problemas de seguridad en el Estado, de conectividad, del transporte público, de tráfico vehicular y otros tantos que aquejan a este importante Estado de la República Mexicana.
Grilla aparte, un grupo de académicos de la Universidad de Guadalajara han alertado sobre las condiciones insalubres del agua que llega a los lugares de una gran parte de la zona metropolitana.
Turbia, maloliente, contaminada con algas y microorganismos, así es como los usuarios de diversas colonias y fraccionamientos reciben el agua mal tratada por el SIAPA.
En opinión de los investigadores universitarios, el proceso de potabilización está fallando porque no elimina los agentes biológicos nocivos, lo cual representa un alto riesgo para la salud de los jaliscienses.
Lamentablemente, el Sistema Intermunicipal de los Servicios de Agua Potable y Alcantarillado (SIAPA) ha sido omiso al no emitir una alerta sanitaria a la población afectada, lo cual implica responsabilidad directa para su Director y para el propio Gobernador Lemus.
En Jalisco, México, el horno no está para bollos y el Gobernador Pablo Lemus está obligado a sacar las castañas del fuego o sacar al buey de la barranca.
La cancelación de la comparecencia de Antonio Juárez Trueba al Congreso de Jalisco exacerbará las posturas sobre este problema y el uniforme de bombero no le alcanzará al Gobernador Lemus para la cantidad de incendios que están quemando a Jalisco a nivel mundial.
YM




