¿Qué implica mi derecho a la salud? Implica que, como todas las personas, tengo derecho a la protección de la salud. El derecho a la salud incluye no ser tratada/o como un paciente con un trastorno médico, psicológico o psiquiátrico derivado de mi orientación sexual y/o mi identidad de género, y en consecuencia, a no sufrir tortura ni malos tratos en los servicios de salud por esta causa. Nadie puede obligarme a participar en supuestos experimentos médicos o pseudo tratamientos para “curarme”; una orientación sexual, preferencia sexual o identidad de género diversa no es una enfermedad. ¿Qué se entiende por derecho a un trato digno en los servicios de salud? Esto quiere decir que nadie puede discriminarme, maltratarme o causarme algún tipo de pena o sufrimiento por mi orientación sexual o identidad de género. En el sector público, las personas que manejan los archivos, las que proporcionan las citas médicas, el personal administrativo, los encargados de los laboratorios, las enfermeras, los médicos y las autoridades son servidores públicos, por lo que tienen prohibido discriminarme al prestar un servicio o realizar un trámite.