Reflexiones cotidianas Liberándonos del apego

Reflexiones cotidianas    Liberándonos del apego
      "El que tiene apego a su vida la perderá; y el que no está apegado a su vida en este mundo, la conservará para la Vida eterna."  Evangelio de San Juan (cap.12, 25)    Esta humanidad sufre de una enfermedad psicológica llamada apego. Estamos apegados al mundo material y en todas las religiones y filosofías sagradas nos ensenan a liberarnos de esa mal. Tal palabra pareciera decirnos su verdadero significado, apegados al mego y como sabemos, el ego es una mentira bien elaborada que nos mantiene en una ilusión, su ilusión de que somos eso que no queremos ser: los celos, la ira, enojo, resentimiento, miedo, tristeza, lujuria, pereza, envidia, orgullo, avaricia y todas esas tentaciones del señor oscuro. Tenemos apego a nuestras posesiones, a la familia, hijos, esposa o esposo, al dinero, a la fama, poder, a la vida. Somos prisioneros a los egos, estamos apegados a ellos y pensamos que somos libres. Todas las religiones y filosofías sagradas nos ensenan a desapegarnos de esas falsas ilusiones, a eliminar esos agregados psicológicos que nos mantienen en el sufrimiento y el desamor. Como leemos arriba, en el evangelio de San Juan, el que tiene apego a la vida la perderá. Cuando mueran todas sus posesiones, incluyendo su cuerpo físico le serán despojados. Sólo aquellos que realizan un verdadero trabajo espiritual, los grandes místicos como Jesús El Cristo, se han cristificado y se han ido con todos sus cuerpos, antes le sucedió a Enoc, la madre de Jesús fue llevada con todo y sus cuerpos también.
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