Reflexiones cotidianas El purgatorio, los envidiosos IV

Reflexiones cotidianas El purgatorio, los envidiosos IV
Al entrar a la segunda terraza de los envidiosos, Dante y Virgilio en un primer momento oyen voces contando historias acerca de la caridad, la virtud opuesta. Sin verlos, dice Dante, sentimos volar hacia nosotros unos espíritus hablando e invitaban cortésmente a sentarse en la mesa del amor (la caridad). La primera voz que pasó volando dijo con fuerza: “Vinum non habent” (Petición e María para que Jesús convirtiera el agua en vino) y lo fue repitiendo por detrás de nosotros.
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