Nivel del mar sube más de lo previsto y amenaza a millones, revela estudio científico

FOTO: Especial
El aumento del nivel del mar provocado por el cambio climático es una amenaza mucho más grave de lo que los gobiernos y la comunidad científica estimaban. Una premisa errónea en las investigaciones sobre la altura actual de las aguas costeras ha encendido las alarmas a nivel global.
De acuerdo con un reciente estudio publicado este miércoles en la prestigiosa revista Nature, cerca del 90 por ciento de las evaluaciones de riesgo climático calcularon mal las alturas de referencia del agua en las costas.
Tras analizar 385 publicaciones científicas, los expertos descubrieron un desfase que subestima el nivel real en un promedio de 30 centímetros (un pie).
Este error de medición castiga de forma desproporcionada a las poblaciones del Sur Global, el Pacífico y el Sudeste Asiático, mientras que las costas de Europa y el Atlántico presentan discrepancias menores.
El “punto ciego” de la ciencia
El origen del problema radica en una desconexión sobre cómo se miden las altitudes terrestres frente a las marinas. Philip Minderhoud, profesor de hidrogeología en la Wageningen University & Research de Holanda y coautor del análisis, catalogó esta falla como un “punto ciego metodológico”.
Según el especialista, las herramientas actuales funcionan bien por separado, pero fallan en el punto exacto donde el mar choca con la tierra. Los modelos terrestres y satelitales suelen omitir la dinámica real del océano.
Por su parte, Katharina Seeger, autora principal e investigadora de la Universidad de Padua en Italia, explicó que la mayoría de los estudios asumen un nivel del mar completamente estático.
En lugar de utilizar mediciones reales del agua, los científicos han estado partiendo de una cifra arbitraria de “cero metros”.
Esta visión ignora que los océanos son agitados constantemente por mareas, corrientes, vientos, cambios de temperatura y fenómenos meteorológicos como El Niño.
En regiones críticas como el Indo-Pacífico, este desfase entre la teoría y la realidad alcanza hasta 1 metro (3 pies), advirtió Minderhoud.
Un futuro bajo el agua
Ajustar estas mediciones a una línea base real dibuja un panorama sombrío para finales de siglo. Si los mares suben poco más de 1 metro, las aguas podrían tragar hasta un 37 por ciento más de tierra firme.
Esto significa que entre 77 y 132 millones de personas adicionales quedarían expuestas a inundaciones catastróficas.
Este escenario desataría, además, una crisis sin precedentes para la planificación urbana y el financiamiento de desastres climáticos.
“Hay mucha gente para la cual el riesgo de inundaciones extremas es mucho mayor de lo que se pensaba”, sentenció Anders Levermann, climatólogo del Instituto Potsdam para la Investigación del Impacto Climático en Alemania.
Para los habitantes de las islas del Pacífico, esto ya no es una simple proyección. Vepaiamele Trief, activista climática de 17 años originaria del archipiélago de Vanuatu, relata cómo el mar ha comenzado a devorar su hogar.
En Ambae, la isla de su abuela, el oleaje arrancó árboles costeros, sumergió tumbas y obligó a desviar una carretera hacia el interior.
El debate científico
El corazón del debate es conocer la verdadera elevación en el terreno. Ben Strauss, director ejecutivo de Climate Central, fue contundente:
“Simplemente es la línea de base desde la que se parte lo que la gente está entendiendo mal”.
No obstante, algunas voces en la comunidad científica piden mesura. Gonéri Le Cozannet, investigador del servicio geológico francés, sugirió que los autores podrían estar exagerando las implicaciones del problema, argumentando que las fallas metodológicas ya son comprendidas por los especialistas locales.
La incógnita del carbono
A estas revelaciones se suma un nuevo informe de la UNESCO que expone vacíos críticos en nuestra comprensión del océano como sumidero de carbono.
El documento advierte que los modelos climáticos actuales difieren entre un 10 y un 20 por ciento al calcular cuánto carbono absorben los mares, lo que pone en duda la precisión de las proyecciones climáticas globales.
Como concluyó Thompson Natuoivi, defensor del clima de Save the Children Vanuatu:
“El aumento del nivel del mar no solo cambia nuestra costa, cambia nuestras vidas. No hablamos del futuro: hablamos de este mismo momento”.




