Niegan asilo a familia de niño migrante detenido en Minneapolis; juez ordena su deportación a Ecuador

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El sistema judicial de Estados Unidos ha dictado sentencia en uno de los casos migratorios más mediáticos de los últimos meses.
Un juez de inmigración rechazó la solicitud de asilo para la familia de Liam Conejo Ramos, el pequeño de cinco años que fue fotografiado con una mochila de Spider-Man y una gorra de conejo mientras era detenido, y que conmovió a la opinión pública.
El magistrado John Burns ordenó la deportación a Ecuador de todo el núcleo familiar, según confirmó la defensa legal de los afectados. Esta decisión se da tras un proceso marcado por la polémica y las denuncias de trauma psicológico en el menor.
Crónica de una detención bajo fuego
Los hechos se remontan al pasado 20 de enero, cuando Liam y su padre, Adrian Conejo Arias, fueron arrestados en un suburbio de Minneapolis.
Tras su captura, ambos permanecieron bajo custodia durante 10 días en un centro de detención ubicado en el estado de Texas, antes de recibir una liberación temporal que hoy llega a su fin.
La abogada de la familia, Danielle Molliver, calificó el fallo como una “decisión equivocada” y aseguró que ya se trabaja en una apelación para frenar el retorno forzado a Sudamérica.
“Estamos comprometidos con ellos y lucharemos lo mejor que podamos”, sentenció la litigante.

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Controversia y acusaciones de “carnada”
El arresto de los Conejo se dio en un contexto de alta tensión: un despliegue masivo de miles de agentes de inmigración que derivó en protestas diarias y el trágico saldo de dos ciudadanos estadounidenses muertos a tiros por agentes federales.
La comunidad y autoridades escolares han lanzado acusaciones graves, señalando que los agentes utilizaron al niño como “cebo” o carnada, obligándolo a tocar la puerta de su hogar para forzar la salida de su madre.
Aunque el Departamento de Seguridad Nacional tildó esto de “mentira descarada”, el estigma del operativo persiste.
Disputa por el estatus legal
El nudo legal reside en la forma de ingreso al país. Mientras el gobierno de EU sostiene que el padre entró ilegalmente en diciembre de 2024 y que incluso intentó huir a pie dejando al niño en un vehículo —versión que el padre niega—, la defensa tiene otra postura.
Los abogados argumentan que Adrian Conejo entró de forma legal al solicitar asilo desde el primer momento, trámite que, teóricamente, debería permitirle permanecer en territorio estadounidense mientras se resuelve su situación.
Aunque la apelación podría prolongarse por años en los tribunales, Molliver advirtió que el gobierno buscará acelerar el proceso de expulsión, dejando a la familia en una ventana de apenas un par de meses antes de enfrentar la deportación definitiva.



