Irán nombra a Mojtaba Jamenei como nuevo líder supremo tras la muerte de su padre Ali Jamenei

Foto: AFP
La Asamblea de Expertos de Irán designó este domingo 8 de marzo de 2026 a Mojtaba Jamenei como nuevo líder supremo de la República Islámica, de acuerdo con reportes difundidos por medios estatales iraníes y replicados por agencias internacionales.
El nombramiento ocurre diez días después de la muerte del ayatolá Ali Jamenei, quien falleció el 28 de febrero de 2026 en el contexto de los ataques lanzados por Estados Unidos e Israel contra Irán, según reportes confirmados por agencias internacionales con base en información difundida por medios oficiales iraníes.
La designación fue tomada por la Asamblea de Expertos, órgano religioso y político encargado constitucionalmente de elegir al líder supremo, la figura con mayor poder dentro del sistema político iraní.
Mojtaba Jamenei, de 56 años, es uno de los hijos del fallecido líder iraní y durante años fue considerado una figura influyente dentro del aparato político y religioso del país, pese a no haber ocupado cargos públicos de alto nivel.
Analistas internacionales han señalado que Mojtaba mantuvo estrechos vínculos con el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, uno de los pilares del poder en Irán, lo que habría fortalecido su posición dentro de los sectores más conservadores del régimen.
Nacido en 1969 en Mashhad, ciudad sagrada del islam chiita, Mojtaba Jamenei estudió en los seminarios religiosos de Qom, uno de los principales centros de formación teológica del país, donde obtuvo el rango clerical de hojatoleslam, inferior al de ayatolá.
Durante el liderazgo de su padre, Mojtaba fue considerado una figura influyente entre bastidores, particularmente en círculos cercanos a las estructuras de seguridad y al aparato político del régimen.
Su nombramiento revive además el debate interno sobre una posible sucesión de carácter dinástico, una cuestión que ha sido criticada por sectores reformistas dentro de Irán, ya que el sistema político instaurado tras la revolución islámica de 1979 se construyó precisamente tras el derrocamiento de una monarquía.
El líder supremo de Irán es la máxima autoridad del país y tiene control sobre las fuerzas armadas, el poder judicial, la política exterior y el programa nuclear, además de ejercer una influencia decisiva sobre el resto de las instituciones del Estado.



