Milagros y pecadores en la Cámara alta

 

Jorge Ricardo y Claudia Guerrero

Agencia Reforma

Ciudad de México, Méx.- “Mira, mira, si hasta le brillaron los ojos”, gritó el senador verde Gerardo Flores desde una esquina y se apuró a llegar hasta el panista Jorge Luis Lavalle que se miraba contento porque la perredista Iris Vianey Mendoza le había ofrecido dos boletos VIP para ver al Papa Francisco.

“¿Qué te dije?”, preguntó orgulloso Flores.

“Si yo sé bien que éste es bien mocho”, completó palmeándole un hombro.

Lavalle, senador por Campeche, había buscado boletos para algún evento con el Papa.

“Nos persignamos y nada, ni rezando”, decía, y ahora una senadora de izquierda le hacía la oferta: dos  boletos para  la misa en la Catedral de Morelia.