Mediocracia

Por momentos pareciera que en México nadie tiene derecho a superarse y a mejorar su condición de vida porque de entrada parece sospechoso (esa escuela política que deviene desde el PRI y pasa por el entonces titular de Gobernación panista Santiago Creel y su sospechosismo).

 

Hoy además se descalifica, nadie puede hacer libremente su trabajo y cobrar por ello la cantidad que el mercado establece porque es mucho a ojos del juez expectante. El gran jurado social dicta su veredicto y dice a partir de las ganancias quien la obtuvo legal y quien ilegalmente. Sobrepasa a las leyes y a las instituciones, de lo que se trata es de que la gente los mire ya con desprecio, los descalifique, mine en su credibilidad, sobre todo si son los críticos al proyecto (ya estatal ya federal).

 

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