Las letras, su sueño Federico Ortiz Quezada

Paloma Villanueva

Ciudad de México.-
En las repisas de la biblioteca de su casa en San Ángel conviven las colecciones de Platón y Dostoievsky con los tratados sobre cirugía y urología. Federico Ortiz Quezada contabiliza cinco mil títulos, pero son apenas una muestra de los 40 mil que llegó a tener en su antiguo estudio.
Ortiz Quezada está de estreno, la editorial Taurus acaba de lanzar una nueva edición de Cartas a un Joven Médico, libro que contiene la sabiduría de sus años de experiencia como urólogo, y que rescata el sueño de su vida: ser escritor. Fue el primer especialista en realizar un trasplante de riñón en el País, pero detrás de la bata blanca han estado las letras.
Que por qué decidió ser médico, muy fácil, por complacer a su madre.
«Como mi padre, que siguiendo la santa costumbre mexicana, nos abandonó cuando yo nací, mi mamá lo odiaba y desde muy niño me dijo: ‘tú tienes que ser médico como tu padre y tienes que ser mejor que él’, entonces estudié medicina y fui mejor que mi padre y eso que mi papá (Federico Ortiz Armengol) fue el primer rector de la Universidad de Oaxaca y presidente de la Cámara de Diputados», dice sin falsa modestia.
Aunque el deseo de ser escritor siempre permaneció latente, Ortiz Quezada estudió en la Escuela Nacional de Medicina y desde el primer año de carrera se acercó a sus maestros que trabajaban en el Hospital General para comenzar con la práctica.

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