La ciudad imaginada  La tierra está enfadada

Desde hace varios años, la humanidad ha empleado los bienes de la naturaleza para mantener un sistema económico basado en el consumo. Ello se aceleró con la Revolución Industrial, iniciada en Inglaterra en el siglo XVIII, cuando la tecnificación modificó las formas de producción a nivel planetario.

En el siglo XX, asistimos a una intensa utilización de los bienes comunes para satisfacer las necesidades humanas. Y la tierra comenzó a darnos señales de que se estaban agotando sus recursos rápidamente. A ello, se puede añadir el incremento de la población mundial, que ahora pasa de los siete mil millones.

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