La ciudad imaginada. La grandeza que se nos fue

La reciente visita a México del candidato republicano a la presidencia de los Estados Unidos de América, Donald Trump y en particular la debilidad mostrada por el presidente Enrique Peña Nieto, motivan a la reflexión sobre el papel de los mexicanos en la escena geopolítica internacional.
Durante muchos años, nuestro país fue reconocido en América Latina por su digna postura ante la relación con nuestro vecino del norte. La agenda binacional se parecía a la historia de David y Goliat donde el poderoso imperio yanqui sacaba ventaja de la tradicional debilidad mexicana.
Los estadounidenses lograron construir una gran nación en base al respeto a la ley, la propiedad privada y la libre iniciativa empresarial. A pesar de que su independencia se dio unas décadas antes que nosotros, supieron articular un gran pacto social que les permitió convertirse en la nación con más influencia de la tierra.

Edición impresa digital aquí