La ciudad imaginada. El poder de los votos

La ciudad imaginada.  El poder de los votos
El pasado 1º de julio los mexicanos dimos un golpe en la mesa fuerte y sonoro para demandar el establecimiento de un nuevo régimen político, económico y social. El mensaje es claro: no queremos que nos sigan robando, no queremos que nos sigan matando. Queremos prosperidad, queremos una nación de oportunidades, libertad e igualdad. Estas sencillas peticiones han sido ignoradas por quienes detentan el poder en nuestro querido México. La mala educación política que heredamos del pasado mesoamericano y de la colonia española, se traduce en la construcción de instituciones fallidas donde la extracción de la riqueza por pocas manos ha sido la norma, imponiéndose los intereses particulares sobre el bien común.  
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