La ciudad imaginada Cortés y la Mar del Sur

Hernán Cortés ya había demostrado su capacidad de liderazgo militar tras la conquista del imperio azteca y con ello, de todos los pueblos mesoamericanos. Con la caída de México Tenochtitlán el 13 de agosto de 1521, materializada con captura de Cuauhtémoc (último tlatoani náhuatl), los españoles tomaron el control del territorio de los naturales y Cortés se convirtió, por cédula real de 1525 en gobernador, adelantado y capitán general de la Nueva España. Pero el gusto por el poder le duraría poco, ya que un año después el rey Carlos V lo destituyó como gobernador pero le mantuvo el cargo de capitán de la Mar del Sur, hoy el Océano Pacífico.

Tras su desastrosa expedición a las Hibueras (la actual Honduras) que duró de 1524 a 1526, Cortés buscó reencontrar su vena conquistadora concentrándose en el camino al oriente por el Pacífico. Da la impresión de que lo movía el “furor por la acción y los peligros”, como comenta el historiador José Luis Martínez. La “Mar del Norte” (el Golfo de México) ya era una ruta muy conocida y navegable, el medio idóneo de comunicación entre España y su virreinato.

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