La ciudad imaginada Caminos alternativos

Uno de los imaginarios que el mundo contemporáneo se ha encargado de difundir es que el sentido de la vida radica en la acumulación económica. Es decir, las decisiones que tomamos, ya sea en el plano personal o colectivo, se enfocan en acumular la mayor cantidad de dinero posible, a la mayor velocidad y sin importar las consecuencias que ello genere. Las profundas transformaciones que estamos experimentando se explican al advertir que hemos sido entrenados para satisfacer al mundo de consumo actual.

Para asegurar el “éxito” del modelo capitalista, se nos ha convencido de que no hay otra alternativa viable. Y esa certeza esa es una de las armas más efectivas para que la sociedad deje de buscar otros caminos más humanos para la existencia compartida. Afortunadamente, siempre hay “fallas” en el sistema cómo sucede en la película The Matrix. Por ello, suelen surgir personajes que actúan alternativamente a lo estipulado por los convencionalismos sociales. De las iniciativas pioneras me gustaría compartir tres ejemplos.