La Liga Nacional se impone en el Juego de Estrellas 2025 con épico desempate en Home Run Derby

Un histórico empate 6–6 obliga al primer mini derby de jonrones en la historia del All-Star Game; Schwarber fue el héroe y México brilló con cuatro representantes
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La Liga Nacional se impone en el Juego de Estrellas 2025

El Juego de Estrellas de las Grandes Ligas 2025 no será recordado solamente por su nivel competitivo, ni por las grandes figuras que desfilaron sobre el diamante del Truist Park en Atlanta. Este partido pasará a la historia como el primero en ser decidido por un mini Home Run Derby tras un empate en las nueve entradas reglamentarias. Un giro inédito en un espectáculo que cada año busca renovarse y sorprender a la afición.

La noche empezó con expectativas altas desde el primer lanzamiento, cantado a las 8:25 p.m. tiempo del Este. Tarik Skubal por la Liga Americana y Paul Skenes por la Nacional protagonizaron el duelo de abridores. Skubal llegaba con una efectividad de 2.23 y Skenes, uno de los jóvenes fenómenos de la temporada, presumía un brillante 2.01.

La Liga Americana fue retirada en orden en el primer episodio. En el cierre de esa entrada, Shohei Ohtani y Ronald Acuña Jr. iniciaron el ataque con sencillos consecutivos. Un doble productor de Ketel Marte trajo las dos primeras carreras para la Nacional. A partir de ahí, el juego tomó ritmo y se convirtió en una cátedra de pitcheo y defensa.

En la parte baja del primer inning ocurrió otro momento histórico: se utilizó por primera vez en un Juego de Estrellas el sistema automatizado de conteo de bolas y strikes, conocido como ABS. El pitcher y el receptor de la Liga Americana solicitaron la revisión de un tercer lanzamiento que había sido cantado como bola al bateador Manny Machado. El sistema corrigió la decisión del umpire, se confirmó el strike y se completó el ponche. Fue la primera vez que esta tecnología se aplicó en un entorno de Grandes Ligas, aunque en un juego de exhibición.

En la segunda entrada, Kyle Tucker, Francisco Lindor y Pete Crow-Armstrong intentaron extender la ventaja de la Nacional, pero fueron contenidos por Carlos Rodón, quien entró al relevo por Skubal. Lo mismo ocurrió con la Americana, que fue dominada por la combinación de Kershaw y Jason Adam.

El marcador se mantuvo 2–0 hasta que en la parte baja de la quinta llegaron los fuegos artificiales. Pete Alonso conectó un jonrón con dos compañeros a bordo, Fernando Tatis Jr. se robó una base y posteriormente anotó con un sencillo de Donovan. Carroll puso el 6–0 con otro vuelacercas en el sexto capítulo. Parecía una noche tranquila para la Liga Nacional.

Pero la Americana reaccionó con furia en la séptima. Brent Rooker, quien había entrado como bateador emergente, conectó un cuadrangular de tres carreras que encendió al dugout. Bobby Witt Jr. empujó una más con rodado a la inicial, y en la novena, Byron Buxton y el propio Witt pegaron dobles consecutivos para acercarse 6–5. Steven Kwan, con un rodado oportuno, empató el juego a seis.

Con el empate consumado, no hubo extrainnings. En lugar de ello, se aplicó por primera vez el nuevo formato de desempate en un Juego de Estrellas: un mini Home Run Derby con tres bateadores por liga. Cada uno con tres swings o strikes para intentar decidir el duelo. El público en el Truist Park, expectante, presenció un cierre de película.

Por la Liga Americana participaron en el mini Home Run Derby Randy Arozarena, Jonathan Aranda y Brent Rooker. Arozarena fue el único que logró conectar un cuadrangular. Aranda se fue de 3-0, y Rooker, quien había brillado con un jonrón de tres carreras en el juego regular, no pudo repetir la hazaña en el desempate. Del otro lado, Kyle Schwarber, con tres jonrones, se convirtió en el verdugo absoluto del equipo rival y héroe indiscutible de la noche.

El juego dejó también una marca importante para el béisbol latinoamericano. Un total de 30 jugadores nacidos fuera de Estados Unidos participaron en esta edición, incluyendo a 25 provenientes de América Latina. República Dominicana aportó 10, Venezuela 5, México 4, Cuba 3 y Puerto Rico otros 3.

La participación mexicana fue especialmente destacada. Randy Arozarena y Jonathan Aranda no solo representaron a México, sino que fueron elegidos para participar en el desempate decisivo. Alejandro Kirk, detrás del plato, y Andrés Muñoz desde la loma, completaron el cuarteto nacional. México, por primera vez, tuvo no solo presencia, sino protagonismo en la definición del evento estelar del verano.

Jonathan Aranda, el Mexicano, destacó como los otros mexicanos en el juego de las estrellas.

Así terminó una noche que rompió moldes, tradiciones y estadísticas. Kyle Schwarber fue nombrado Jugador Más Valioso (MVP) del Juego de Estrellas 2025, gracias a su actuación determinante en el mini Home Run Derby, donde conectó 3 de los 4 jonrones de la Liga Nacional y aseguró la victoria en un desenlace inédito. Su poder al bat en el momento más decisivo lo convirtió en el protagonista indiscutible de la noche en Truist Park.

La Liga Nacional se quedó con el triunfo, pero el verdadero ganador fue el espectáculo. Con reglas nuevas, tecnología aplicada, emociones hasta el último lanzamiento y sabor latino a raudales, el Juego de Estrellas 2025 será recordado como el más innovador y emocionante en décadas.

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Hugo Lynn