Jesucristo caminó por el Malecón de Puerto Vallarta; recordaron su viacrucis el Viernes Santo
Jesucristo recorrió también la franja turística de Puerto Vallarta este Viernes Santo; fue el personaje central del emotivo viacrucis representado por los llamados “Guerreros de Dios” y el Grupo San José, que organizan desde hace 15 años de manera ininterrumpida por la Zona Romántica y el centro de la ciudad, sorprendiendo con esta muestra de fe y tradición a los vacacionistas.
Fueron tres horas y media de la solemne procesión, convirtiendo al malecón en la vía dolorosa. Inició a las 10:00 horas en la Plaza Lázaro Cárdenas, donde se concentraron numerosos extranjeros. Uno de los coordinadores tomó el micrófono antes de partir para invitarlos a no solo mirar, sino a vivirlo, adentrarse en estos pasajes bíblicos; oraron por los actores de la pasión dolorosa, así como por los visitantes que se tomaron esos momentos para acompañarlos.
Caminaron por la orilla del mar, cruzaron el puente de la desembocadura del río Cuale y tomaron el Malecón; concluyeron con la crucifixión en el Parque Hidalgo. Esta representación fue acompañada de una narrativa especial con textos de reflexión de acuerdo con la actualidad, leídos por Ana Rosa Melchor Dueñas y traducidos al inglés por Vibiana Curiel Guzmán, pues fueron muchos extranjeros los que se sumaron.
Las 14 estaciones que representan los momentos clave de la Pasión de Cristo se realizaron en panorámicos e icónicos atractivos de Puerto Vallarta, como Los Arcos del Malecón, Maxiletras, el Caballito, el Faro y el Parque Hidalgo, desde su condena por Poncio Pilato, cuando carga la cruz, sus tres caídas, el encuentro con su Madre y las mujeres de Jerusalén, Simón de Cirene le ayuda, Verónica limpia su rostro, cuando es clavado al madero, hasta cuando es bajado de la cruz.
Jesús fue interpretado por el joven Francisco Mendoza y la Virgen María por Pilar Flores; participaron alrededor de 40 actores, entre ellos cuatro centuriones romanos a caballo, bajo la coordinación de Nubia Pulido López.
La simbólica sepultura fue en el templo de Nuestra Señora del Refugio, cuyo párroco Miguel Ángel Aguirre Torres salió a recibirlos y darles un mensaje y bendición; para entonces ya pasaba de la 1:30 de la tarde.


























