Habla pero escucha

Habla pero escucha
Carmen García Mollón A veces nos guardamos para nosotros comentarios o situaciones que no nos agradan. Dejamos conversaciones pendientes porque nos provocan malestar y nos llevan a que evitemos y distanciemos de esa persona. Expresar como nos sentimos ayuda a mejorar las relaciones. Sentir frustración hace más difícil establecer una conversación. Si hay tensión entre los interlocutores producirá actitudes defensivas. Es frecuente el uso de quejas para disfrazar peticiones; crear malestar en vez de decir lo que pensamos. “En lugar de decir ‘ya no me quieres. No te importo. Ya no te apetece estar conmigo. Nunca tienes tiempo para prestarme atención’,  plantearlo así; ‘últimamente te veo poco, pasas muchos días fuera y, cuando estás aquí, llegas siempre muy tarde. Me gustaría tener más tiempo para compartir, para expresar lo que sentimos, para escucharnos y estar juntos’ ”, cuenta Miriam Subirana, fundadora y directora del Instituto Diálogos e Indagación Apreciativa (IDEIA).
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