Gratitud, bendiciones y prosperidad para el Año Nuevo: sacerdote Esteban Salazar

El párroco del templo de la Santa Cruz recordó que la vida es un don que Dios nos da y se debe cuidar, esforzándonos por ser mejores. Invitó a que las fiestas de este 31 de diciembre no sean algo solamente simbólico
0
507
Sacerdote Esteban Salazar

El presbítero Esteban Salazar González, párroco del céntrico templo de la Santa Cruz, ubicado en la calle Aguacate y Lázaro Cárdenas de la colonia Emiliano Zapata, con motivo de Año Nuevo exhortó a los feligreses y visitantes de Puerto Vallarta a reflexionar y orar para pedir bendiciones y prosperidad.

“La invitación que siempre se nos hace de parte de la Iglesia es a poner todo nuestro empeño en ser mejores hijos de Dios y hermanos unos de otros. La invitación que también nos hace la liturgia del inicio de un nuevo año está expresada especialmente en el salmo responsorial, donde decimos: ‘Señor, ten piedad de nosotros y bendícenos’”.

“Es reconocer que necesitamos que Dios se apiade de nosotros, porque, a pesar de que Él es tan bueno, providente y misericordioso, nosotros no dejamos de cometer errores. Por eso necesitamos de su perdón y también, obviamente, deseamos un próspero Año Nuevo; pero para tener prosperidad necesitamos también la bendición de Dios”, explicó el sacerdote.

Sacerdote Esteban Salazar

En un destino turístico como Puerto Vallarta, donde en estos días se viven grandes fiestas y se reciben miles de vacacionistas, exhortó: “Pues que se diviertan, que vivan especialmente ese espíritu de gratitud a Dios nuestro Señor, porque en último término la vida la tenemos gracias a Él. Es un don que nos da y los dones hay que cuidarlos. Hay que cuidar nuestra vida, hay que vivir agradecidos, contentos, felices, pero esforzándonos por ser mejores con Dios y con los demás también, respetándolos”.

El padre Esteban invitó a convivir y unirse en este 31 de diciembre. Destacó que los abrazos y buenos deseos por el Año Nuevo deben resaltar los valores que enseñó Jesucristo.

“Es una forma muy bonita de convivir. Eso fue lo que hizo Jesús con sus amigos, con sus discípulos en la Última Cena: compartir el alimento, el vino, las bebidas, son una muestra de fraternidad, de unión. Ojalá que eso que se realiza no sea nada más algo simbólico, sino que sea respaldado con el buen deseo que esté en el corazón de cada uno de nosotros”.

Google news logo
Síguenos en
Google news logo
Miguel González Guerra