Galilea y la violencia de Género

Galilea y la violencia de Género

Galilea y la violencia de Género Segunda Parte. La Convención Belém do Pará define la violencia como “cualquier acción o conducta, basada en su género, que cause la muerte, daño o sufrimiento físico, sexual o psicológico a la mujer, tanto en el ámbito público como en el privado”, igualmente reconoce la estrecha relación que existe entre violencia de género y discriminación, indicando que tal violencia es una manifestación de las relaciones de poder históricamente desiguales entre mujeres y hombres, y que el derecho de la mujer de una vida libre de violencia incluye el derecho a ser libre de toda forma de discriminación ya ser valorada y educada libre de patrones estereotipados.

Esta definición da luz para entender por un lado, la asimetría de poder donde una mujer se encuentra en desigualdad de condiciones y por otro lado, establece los patrones estereotipados que sirven como “catalizadores” para que la asimetría y violencia subsista. También reconoce que la violencia contra la mujer no es exclusiva de los varones; las mujeres también pueden ser las agresoras de mujeres, ya que la asimetría de poder, estereotipos y discriminación a la mujer forman parte de la cultura androcentrista en la que vivimos y que tanto mujeres como varones reproducimos a diario.

Galilea y la violencia de Género Segunda Parte. El tema de la asimetría se da cuando una mujer es sujetada a una relación donde ella se encuentra en desventaja: ella no cuenta con poder dentro de la relación; está sujeta a las decisiones, criterios o parámetros del otro, sin que cuente su propia opinión. En la universidad, las mujeres nos encontramos subordinadas en primera instancia a los maestros (mujeres o varones) y a las autoridades universitarias y al mismo tiempo, por los estereotipos existentes, a los propios compañeros de aula.

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