Expresidente de Corea del Sur, Yoon Suk Yeol, recibe cadena perpetua por imponer ley marcial

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En un fallo sin precedentes que marca el fin de la crisis política más profunda en décadas para Corea del Sur, la justicia sentenció este jueves a cadena perpetua al expresidente Yoon Suk Yeol.
El Tribunal del Distrito Central de Seúl declaró al exlíder conservador culpable de liderar una insurrección tras su breve pero caótica imposición de la ley marcial en diciembre de 2024.
El veredicto de una crisis anunciada
El juez Jee Kui-youn fue contundente al dictar la sentencia. Afirmó que Yoon, de 65 años, incurrió en el delito de rebelión al movilizar fuerzas militares y policiales para tomar la Asamblea Nacional de manera ilegal.
Según el tribunal, el objetivo de Yoon era instaurar un poder absoluto e indefinido mediante el arresto de opositores políticos y la parálisis del Legislativo, controlado en ese entonces por la oposición liberal.
Un decreto que revivió fantasmas del pasado
La acción de Yoon, ejecutada el 3 de diciembre de 2024, recordó las épocas más oscuras de la dictadura surcoreana. Durante las seis horas que duró el decreto, el mando militar suspendió actividades políticas y tomó el control de los medios de comunicación.
La medida permitió que tropas y vehículos blindados rodearan el recinto legislativo. Sin embargo, los legisladores lograron romper el bloqueo militar y votaron por unanimidad para anular la medida, poniendo fin al intento de autogolpe.
Cronología de la caída
- 14 de diciembre de 2024: Yoon es suspendido de su cargo tras un juicio político.
- Abril de 2025: El Tribunal Constitucional ratifica su destitución formal.
- Julio de 2025: Es arrestado y puesto bajo custodia.
- Febrero de 2026: Recibe la sentencia definitiva de cadena perpetua.
La justicia no solo alcanzó al expresidente. El tribunal condenó a cinco exmilitares y mandos policiales. Entre ellos destaca el exministro de Defensa, Kim Yong Hyun, sentenciado a 30 años de prisión por planificar el arresto de 14 políticos clave, incluidos el actual presidente Lee Jae Myung y el líder de la Asamblea, Woo Won-shik.
Por su parte, el ex primer ministro Han Duck-soo recibió una pena de 23 años por falsificar documentos y mentir bajo juramento para legitimar el decreto.
“Un veredicto predeterminado”: La defensa responde
Dentro de la sala, Yoon permaneció inexpresivo mientras escuchaba su destino. Su abogado, Yoon Kap-keun, calificó el fallo como un “veredicto predeterminado” y aseguró que el estado de derecho ha colapsado, adelantando una posible apelación.
Yoon Suk Yeol se defendió alegando que su intención no era un golpe, sino “aumentar la conciencia pública” sobre la parálisis estatal que, según él, provocaban los liberales.
Reacción social y política
Afuera del tribunal, la tensión era palpable. Mientras simpatizantes de Yoon gritaban al paso del autobús penitenciario, sus detractores exigían la pena de muerte.
Aunque la fiscalía solicitó la capital, el juez optó por la perpetuidad al no registrarse víctimas fatales. Jung Chung-rae, líder del Partido Demócrata, lamentó que no se aplicara la pena máxima, mientras que el conservador Partido del Poder Popular emitió una disculpa pública por la perturbación nacional.
Yoon es el primer exmandatario en recibir esta condena desde el dictador Chun Doo-hwan en 1996, cerrando así un capítulo sombrío en la democracia asiática.




