Estudiantes de la secundaria 132 y Cecytej caminan en la penumbra

Estudiantes de la secundaria 132 y Cecytej caminan en la penumbra

TRIBUNA DE LA BAHÍA. Estudiantes de la secundaria 132 y Cecytej caminan en la penumbra. Puerto Vallarta Jal.- Estudiantes de dos planteles educativos de la colonia El Mangal como es el caso de la escuela secundaria 132 y del plantel Cecytej, caminan por la calle 16 de Septiembre y calles aledañas entre la oscuridad debido a al mal funcionamiento de las lámparas de alumbrado público.

Entre esa oscuridad caminan los jóvenes expuestos a los riesgos de los autos que pasan por el lugar rozando entre ellos de manera peligrosa y en el caso de la calle 16 de Septiembre desde la calle Japón hasta Corea del Sur señalan que se forma un gran caos entre esa oscuridad.

Dicen los vecinos que esto de la falla en las lámparas de la calle 16 de Septiembre es algo de todos los días, pero la mayor parte del tiempo permanecen apagadas, de ahí que esto genere el problema que persiste por días sin solución a pesar de los riesgos que esto representa.

Estudiantes de la secundaria 132 y Cecytej caminan en la penumbra. Es tal la cantidad de alumnos que caminan por la calle que la escasa y estrecha banqueta (donde hay) es insuficiente, de ahí que la mayoría camina en grupo y ocupan toda la calle y los carros se van abriendo paso entre ellos, algo que es muy riesgoso y que puede ser causa de un accidente.

Otro comentario sobre ese tema de la vialidad es que en ese cruce de la calle Japón y 16 de septiembre, los carros de acumulan y se forma un gran problema vial debido a que no hay ningún elemento que controle el paso de los autos y se tenga orden, ya que en muchas ocasiones le van echando encima los carros de los estudiantes.

Los perros sueltos en esta calle abundan y se juntan en manadas para atacar a otros canes que pasen por el lugar a los que corretean hasta que los alejan de su territorio y si lo alcanzan lo atacan en pandilla.

En este caso, los vecinos dicen que estos son los perros del barrio que no tienen un dueño en específico, si no que todos les dan comida, pero que a la hora de los problemas o si causan algún daño, nadie se hace responsable de ellos.

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